CHANEL N° 5  L´eau

October 19, 2016

 

 

 

 

 

 

EL ESPÍRITU DE UNA ÉPOCA

Con su nombre emblemático, revolucionó el universo de la perfumería en una nueva era. De repente el perfume se permitió, combinar joyería y bisutería, el punto y las pieles, las flores y los aldehídos. Indescriptible y eternamente enigmático, N°5 no es un perfume. Es un patrimonio olfativo: una idea concreta de la feminidad, una oda a la elegancia, transmitida de generación en generación. Pero, sobre todo, es la firma olfativa de la modernidad pura. Como una casa del estilo Bauhaus, pertenece a su época pero, al mismo tiempo, evoca nuevos tiempos. Fragancia fundadora de la escritura olfativa de CHANEL, N°5 jamás ha dejado de alimentar la inspiración de los perfumistas de la Maison. Todos se han esforzado en proteger su fórmula, dominar su mecánica, garantizar el suministro de las materias más excepcionales y comprender su carácter revolucionario. Sin traicionar nunca su fuerza cromosómica, se han sometido al mismo ejercicio de estilo: adaptar N°5 a su época. En 1924, tan solo tres años después de la creación de L’Extrait, Ernest Beaux crea la versión Eau de Toilette. En 1986, Jacques Polge crea el Eau de Parfum. Definitivamente N°5, pero totalmente renovado. Veintidós años después, se atreve a aportar un nuevo espíritu a su fórmula con Eau Première. Ahora, en 2016, es el turno del perfumista Olivier Polge de capturar la esencia de su época para crear N°5 L’EAU. Un perfume de aquí, de ahora, de siempre.

 

DINÁMICA DE LA SIMPLIFICACIÓN

Tan solo las grandes obras se pueden someter a un ejercicio de estilo. Con L’EAU, N°5 demuestra una vez más hasta qué punto su arquitectura es impecable. Inspiradora. Perfecta. Pero, ¿cómo apropiarse de un perfume icónico ¿Cómo atreverse a modificar una fragancia que desprende los aromas de una infancia, que se reconoce entre mil? Con la sutileza de un orfebre, Olivier Polge se ha propuesto crear un nuevo equilibrio, un frescor ideal. Como un relojero que abre la caja de un reloj con complicaciones, ha diseccionado la fórmula original y se ha apropiado de cada una de las materias para comprender el papel que desempeñan realmente. Privilegiar los aldehídos con perfume de cáscara de naranja y renunciar a los más metálicos. Aumentar la vibración de los cítricos y desempolvar el fondo. Revitalizar las maderas y aportar al ylang-ylang un toque de verdor. Poner el jazmín en suspensión y disminuir la vainilla. Respetando su historia y mirando hacia el futuro, Olivier Polge ha reinventado N°5 por completo.

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