GUCCI GARDEN

January 15, 2018

La excusa perfecta para viajar a Italia está en Florencia. Ahí, en el mismo palacio donde se levanta el Museo Gucci, existe un jardín de prendas, joyas, recetas culinarias y objetos de decoración para todo viajero que anhele conocer la historia y el éxito del Gucci Glamour.

 

 

Levantado el telón de 2018, lo primero que llama la atención vuelve a ser… Gucci. Alessandro Michele, el italiano de 45 años y director creativo de la firma florentina desde 2015, abrió las puertas de un renovado Palacio della Mercanzia con tres nuevos pisos dedicados a contar, vender y compartir las tradiciones de la casa italiana.  

 

The Gucci Eye es el símbolo del jardín que hipnotiza a sus visitantes desde la entrada –está presente en el muro del museo, así como en el ticket de 8 euros para poder hacer ingreso– y continua como ojo protector en objetos de papelería y otras instalaciones dentro de este original circuito de moda.  

 

Hallazgo excepcional

Tres son las principales atracciones que componen el nuevo recorrido del Jardín Gucci: la Galleria, donde coloridas ropas y accesorios se presentan como ejercicios de estudio botánico, el restaurant dirigido por un chef con 3 estrellas Michelin, y la boutique. Esta última cuenta con ítems y prendas que se encuentran exclusivamente en el Palacio della Mercanzia. Piezas de las colecciones Ready To Wear, accesorios y objetos Gucci Decor –imagínate cojines, espejos, menaje e ítems de papelería– que son vendidos como piezas one-of-a-kind, puesto que son diferentes a cualquier otra que puedas encontrar en una tienda Gucci internacional. 

 

 

Aquí también encontrarás los mocasines clásicos de la firma, los originales loafers (un zapato slip-on o mocasín destalonado), abrigos, vestidos, chaquetas, blusas, camisas, carteras, billeteras, bolsos, velas, turbantes, anteojos y pañuelos de seda. 

 

¡Quanta pasta!

Cocina italiana, pero con un twist. Así es como se levanta el restaurant del chef Massimo Bottura (3 estrellas Michelin), conocido en el circuito gastronómico por crear la Ostería Francescana, un restaurante ubicado en Modena, también en Italia, cuya comida gira entorno a la fusión de la tradición e innovación culinaria con el arte y el diseño contemporáneo.

 

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En la Ostería Gucci ese ensamblaje se logra a través de preparaciones italianas clásicas con recetas cosmopolitas. Una hamburguesa de lujo, por ejemplo, puede comerse por 18 dólares, mientras que un tortellini con salsa de queso parmesano costará 24 dólares.  La decoración se basa en paredes de tono verde intenso, refinada cuchillería y grabados con líneas de la obra "Canzona de los siete planetas", una canción de carnaval del siglo XV, del italiano Lorenzo de Médici.

 

Las reservas son de 12 a 20.30 hrs.  

 

Gucci Garden Galleria

Este es el espacio que funciona como nuevo complemento al Museo Gucci. Es un lugar que combina lo real con las imágenes fijas y en movimiento. Un trayecto que se extiende a través del primer y segundo piso del Jardín Gucci, abarcando la historia, los objetos y las anécdotas de la casa, desde que esta comenzara como marca de accesorios de cuero en 1921. 

 

Aquí el panorama consiste en viajar por la sala Cosmorama junto a los equipajes y bolsos creados por Guccio Gucci, para luego continuar en Paraphernalia y así aprender sobre los códigos de la casa. A saber: loafers con bocados de metal, el logo de la doble G, la franja Gucci verde/rojo/verde y otros estampados insignia.

 

Todos esos símbolos llevan al pequeño cine Cinema da Camera con paredes y butacas de terciopelo rojo, para luego entrar a los dos salones dedicados a exhibir el mundo de Alessandro Michele. En ellos, los outfits de hombre y mujer más anecdóticos de la pasarela se enfunden con papeles murales botánicos que, a su vez, cuentan con la presencia de aves –como animaciones 2D y sonido ambiental– revoloteando sus alas por las ramas y hojas dibujadas en los muros. 

 

 

El viaje también demuestra que la exitosa y aplaudida iconografía de Michele, que se concentra en utilizar animales y jardines como motivo principal para sus piezas de ropa y accesorios, es también una conexión con una etapa histórica de la casa. Dicha etapa se remonta al periodo entre los años 60 y 80, cuando la firma invitó al artista Vittorio Accornero a dibujar pañuelos de seda con motivos florales y de animales similares. 

 

Una idea renacentista que no hace más encerrar en una perfecta circunferencia la trayectoria de Michele. 

 

Gucci Garden
Palazzo della Mercanzia, ubicado en Piazza della Signoria, 10, 50122, Florencia, Italia.
8 euros la entrada*. Estudiantes gratis.
Abierto de 10.00 – 19.30.
Más información en on.gucci.com/GucciGarden_Florence

 

*El 50% del valor de la entrada será donado a la ciudad de Florencia para apoyar proyectos de restauración.

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