EL FIN DE BARNEYS

March 19, 2020

 

 

 

 

El cierre de Barneys muestra con fuerza cómo, en pleno año 2020, los gustos de los consumidores han cambiado, producto del internet y esta era digital que nos absorbe. Fundada en 1923 por Barney Pressman, esta tienda se transformó en un ícono de la ciudad de Manhattan desde su creación. No sólo por introducir entre la gente el gusto por la moda y los artículos de buena factura, sino por el espectáculo permanente en que se convirtieron sus ventanas. ¿Cómo no? si sus vitrinas se hicieron parte importante del arte contemporáneo por décadas, ofreciendo a los transeúntes un show digno de museo.

 

Hubert de Givenchy, Pierre Cardin y Giorgio Armani, fueron algunos de los primeros diseñadores que se integraron al escalafón de la gran tienda, luego Azzedine Alaïa y Jean Paul Gaultier, siendo este nivel de colaboradores lo que le permitía a Barneys lucir prácticamente como una galería de arte por dentro y por fuera. Fue en la década de los 70 y 80 que esta revolución se comenzó a suceder. La llegada de Andy Warhol y de su entonces director de publicidad, Glenn O’Brien, trajo a las vitrinas el cambio que la coronó como tienda museo y, sin darse cuenta, acertaron en lo que sería una alianza perfecta, unir el arte y el retail para darle al público un espectáculo trascendente mucho más allá de la moda.

 

La fin de una era llegó, pero la historia queda. El eterno enemigo de Barneys, Saks, adquirió la marca y de esta forma dejará un espacio dentro de su tienda para recordar lo que fueron décadas de creación y nostalgia épica.

 

GETTY IMAGENES.

 

 

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