TODO SOBRE EL COLAGENO


El paso del tiempo se ha convertido en el mayor enemigo de mujeres y hombres que ven, cómo su aspecto ya no es el mismo que alardeaban en la juventud. La principal razón es que, a medida que pasan los años y el cuerpo envejece, la producción de colágeno se va reduciendo gradualmente. Se calcula que a los 40 años el organismo produce la mitad de colágeno que en la adolescencia.


El colágeno es la principal proteína presente en nuestra piel y el responsable de que luzca joven, tersa y sana. En simple y breve, el colágeno es una macromolécula formada por cadenas de aminoácidos que hace que nos veamos con una piel estirada. Esto es importante porque para producir colágeno necesitamos obviamente de aminoácidos, son por decirlo, los ladrillos que componen esta proteína. Sin ladrillos, no hay muralla. Muchos de estos aminoácidos debemos entregárselos al organismo a través de nuestra alimentación. Por eso, una dieta balanceada es la primera herramienta para potenciar la producción de colágeno.


Ahora la pregunta es, ¿qué alimentos? La receta es siempre balancear. Pero en el caso de aminoácidos, aquellos que nosotros debemos proveer al organismo ya que éste no los produce, están principalmente en carnes magras, garbanzo, soja, arvejas, trigo sarraceno, quínoa, semillas de sésamo y los pistachos. El listado es más amplio, pero estos son los alimentos que contienen todos los aminoácidos que el cuerpo no fabrica por sí mismo. Son los llamados aminoácidos esenciales.


¿Cuáles son los principales depredadores del colágeno? Ya sabemos que la edad, pero el paso del tiempo no lo podemos detener. Existen otros factores que afectan considerablemente a la degradación del colágeno y entre ellos está, la exposición solar y la alimentación alta en azúcares. La industria alimentaria de hoy en día, cargada de alimentos procesados no le hace favor alguno a nuestra piel.


Estos dos aspectos sí podemos controlarlos con hábitos adecuados como el uso permanente de protección solar y una dieta balanceada, equilibrada y en lo posible, libre de alimentos procesados. Además, entendiendo que gran parte del estado y firmeza de la piel depende de las proteínas de colágeno, tiene mucho sentido que la industria cosmética esté tan obsesionada con este ingrediente. Se buscan constantemente nuevas formas de aumentar sus niveles y reparar el que está dañado en nuestra piel. Pero la verdad, es que acá rondan los mitos. Vamos por parte. El colágeno es una molécula demasiado grande para penetrar la piel al aplicarla de manera tópica, y no existe ninguna posibilidad de que se incorpore en la dermis. Su función es hidratar la piel, así como muchas otras moléculas destinadas a esto, como las caramidas, urea, ácido hialurónico, entre otras. Sin embargo, existen ingredientes que sí pueden ayudar a la síntesis de colágeno, como los Aha´s, retinoides, péptidos. También, existen tratamientos que son efectivos en su producción y ayudan a combatir los signos del envejecimiento de la piel. La Radio Frecuencia es un tratamiento que eleva la temperatura de los tejidos, logrando así estimular la producción de colágeno, el microneedling que mediante punción de agujas ultrafinas estimulan el colágeno de la piel y los ejercicios faciales donde a través de la realización de movimientos no forzados y repetitivos, se estimula la musculatura, produciendo mayor concentración de fibras de colágeno.


Nada podemos hacer contra el paso del tiempo, pero si queremos cuidar nuestra estructura de la piel y mantenerla lo más firme posible, debemos ante todo alimentarnos bien, usar constantemente factor solar, realizar de manera periódica tratamientos faciales adecuados y elegir los cosméticos necesarios.


Fotografías Carlos Saavedra.

Beauty Vero Mónaco.

  • White Facebook Icon
  • White Instagram Icon

ISSUE

SANTIAGO, CHILE © COPYRIGHT  |  2020