VIAJES: LOS BARRIOS DE ROMA

November 21, 2018

 

No la llaman la Ciudad Eterna por casualidad. Destino turístico obligado, cuna de la civilización y la arquitectura, lugar de infinita inspiración artística, canciones reconocidas por todos y escenas cinematográficas imborrables. Roma respira y goza cada segundo de su merecida fama. Pero no vive solo de recuerdos, historia y glorias pasadas. Es, por sobre todo, una ciudad en constante ebullición, que se reinventa, sigue y marca tendencias. Aquí, algunos barrios imperdibles y en movimiento, que cuentan su propia versión de la ciudad italiana.

 

Por: Paula Frederick

 

En el centro, el pulso de la Historia: la majestuosa vía de los foros imperiales que une el Coliseo con el Altar de la Patria, construido en homenaje al primer rey de Italia, Vittorio Emanuele II. Las calles empedradas que invitan a perderse para después encontrarse con la Fontana di Trevi, el Panteón, la Piazza Navona o el Campo de’ Fiori, antigua plaza pública donde Giordano Bruno fue asesinado por sus ideas revolucionarias y que hoy está lleno de tiendas de zapatos, restaurantes y alucinantes puestos de flores. Los escalones de la Piazza Spagna, repletos de turistas entusiastas, desembocan en las vitrinas de Gucci, Valentino y Armani, y en hoteles distinguidos, como el Hotel de Russie –célebre también por su exclusivo spa– y el Gran Hotel Plaza, para llegar a la Piazza del Popolo, lugar de encuentro por excelencia. Todos rincones reconocidos y tangibles, muestra de un pasado que se encuentra con el presente y  con las tendencias del futuro que hacen eco en nuestro vivir cotidiano. Pero basta solo alejarse un poco para descubrir la otra Roma: una ciudad que crece a ritmo caótico, que es amada y criticada, pero, por sobre todo, viva. Que aunque siendo el centro neurálgico de un país, hoy construye su identidad en la intimidad de la vida de barrio, en la interacción cotidiana de sus habitantes, en las características particulares de cada sector de la capital. 

 

 

GARBATELLA

La Garbatella es un barrio histórico que mantiene como pocos el espíritu de pueblo dentro de una ciudad, pero que también ha sabido reinventarse y adaptarse a los tiempos. Creado en el año 1918, fue edificado según el modelo inglés de ciudad –casas bajas con jardín– para  recibir a los trabajadores del proyecto de construcción del puerto de Ostia y de un canal navegable paralelo al río Tíber, iniciativa que nunca vio la luz. Hoy, esas casas, una particularidad bastante escasa en Roma, conviven con la llamada arquitectura de ‘barocchetto romano’, con antiguas villas patronales, plazas históricas, centros culturales, restaurantes y una animada vida nocturna. La visita se puede comenzar en la Fuente de Carlotta, también llamada ‘Fuente de los Enamorados’ en la Piazza Ricoldo Montecroce, para luego caminar sin apuro por la zona peatonal de via delle Sette Chiese, y quizás sentarse a disfrutar un cappuccino con un cornetto, clásico desayuno italiano. Porque no hay que olvidar que estamos en una de las capitales gastronómicas del mundo, por ende, es un must probar las albóndigas (polpette) y los rigatoni con coda alla vaccinara (estofado de vacuno) en la célebre Trattoria Marisa, lugar frecuentado por cantantes, actores y personalidades romanas. Si se busca una experiencia más chic, la mejor alternativa es el restaurante Le Bistrot, que ofrece cocina mediterránea con variedad vegetariana y vegana. Para terminar el día, un infaltable es visitar la Casa del Jazz –dentro del Parque Villa Osio– no solo ofrece música en vivo, sino también un restaurante, un bar y una librería. Cultura, historia, arte y gastronomía, todo en un solo barrio, como una mini reproducción de Roma. 

 

PIGNETO

Podríamos llamarlo el barrio Lastarria de Roma. Un lugar a mitad de camino entre el centro y la periferia, un espacio lleno de arte, tendencias, lugares de moda y relevantes vestigios del pasado. Una zona orgánica que toma cada vez más fuerza y que se ha transformado en el centro neurálgico de la Roma alternativa y joven. El Pigneto, que se extiende desde Piazzale Labicano hasta las avenidas Vía Prenestina y Vía Casilina, debe su particular nombre a la fila de pinos situados a lo largo de la muralla que rodeaba la Villa Serventi. En el barrio preferido del mítico director italiano Pier Paolo Pasolini –y del famoso café Necci, donde grabó su primera película–, en todas las esquinas es posible encontrar cines, variadas librerías, centros culturales, galerías de arte, bares entretenidos, paseos peatonales y terrazas llenas de gente pasando un buen rato al aire libre. Como el clásico Rosti, que con su decoración y ambiente estilo neoyorquino ofrece los mejores brunch de la zona. Otra opción más sofisticada, pero sin perder el espíritu del Pigneto, es el restaurante Santeria di Mare, un jardín secreto con decoración chic, aires y sabores marinos y ostras de Corrado Tenace. Para los amantes del cine, el Pigneto cuenta con dos salas cinematográficas históricas y restauradas, donde se encuentra el cine clásico y alternativo con los grandes éxitos de taquilla: el Cineclub Alphaville y  el histórico Nuovo Cinema Aquila, reinaugurado hace poco bajo la dirección del director italiano Mimmo Calopresti. Un barrio, definitivamente, de película. 

 

TESTACCIO

Uno de los barrios más emblemáticos y particulares de la capital italiana da la bienvenida en forma colosal: con una imponente pirámide estilo egipcio y una antigua puerta de la Muralla Aureliana. Su nombre se debe al monte Testaccio o ‘Monte de los Fragmentos’, con 35 metros de altura de restos de ánforas y cántaros que se han ido acumulando durante siglos como resultado de la actividad del puerto fluvial, llamada Emporium. Ejemplo único en Roma de urbanización programada, la zona es un ejemplo visible de una ciudad que se reconstruye: viejas fabricas abandonadas que se transformaron en centros culturales, galpones en desuso que se vuelven museos, como Il Mattatoio, viejo matadero que hoy alberga el Museo MACRO, uno de los más importantes centros de arte contemporáneo de la ciudad; un viejo puerto fluvial que vuelve a la vida y se llena de restaurantes top. 

Además de sus atracciones culturales y del conocido Mercato Testaccio, la vida nocturna atrae tanto a turistas como a los mismos romanos. Destacan el bar restaurante Rec 23, famoso por sus aperitivos y sus brunch estilo norteamericano, y el Porto Fluviale, antigua estructura remodelada de 900 metros cuadrados, que hoy alberga restaurantes de lujo y puestos street food, bares, cafés, presentaciones de libros, arte y fiestas ocasionales. Pero claro, no todo es arte, fiesta y gastronomía. Más allá de la experiencia sibarita, a veces es necesario hacer una pausa: el Spa Concept Image, ubicado en el corazón del barrio, ofrece tratamientos de belleza, masajes, distintas terapias de relajación y wellness, todo en un ambiente minimalista y personalizado. 

En cada barrio, un piccolo mundo. Para todos los gustos, intereses y paladares. Cada uno forma parte de la misma esencia, de la bella Roma, esa que ha sabido cautivar con su pasado y mantenerse vigente, mirando siempre hacia nuevas tendencias y formas de crear el futuro.

 

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