BACK TO SCHOOL: MOSCHINO X SEPHORA

October 3, 2019

Moschino y la empresa de cosméticos han lanzado una línea de maquillaje muy nostálgica inspirada en los materiales que usábamos en el colegio. Pop, memorabilia y belleza en un solo lugar.  

 

por Carlos Loyola Lobo

Como Chanel, Saint Laurent y Dior, el salto desde la pasarela a la cosmética, parece inevitable. Hoy, la casa italiana del oso de peluche y las influencias pop busca posicionarse a través de una colección “beauty” de edición limitada, que suponemos, se agotará rápidamente. Parece que el deseo de tener uno de estos productos diseñados por una firma de alta gama, pero a precios accesibles, es incontrolable. Moschino lo sabe y por eso se une a Sephora. Juntos crean una colección de productos cargados a la nostalgia. ¿Usarías maquillaje que se inspira en los útiles escolares, de esos que todos llevábamos a diario en nuestros estuches?. Espera a ver lo que jamás has visto, y quizás respondas un gran sí.

 

Esta no es la primera vez que la casa de Jeremy Scott prueba con una línea de make-up. Lo hizo durante 2017 con una colección de belleza que no tuvo el éxito esperado. En esta segunda oportunidad, va con una empresa famosa en el rubro. Sephora sabe del negocio y juntos le suman ese aire divertido y tan Moschino. Objetos pop como iluminadores con forma de destacadores de diferentes colores; esmaltes de uña con estética de pegamento; labiales y delineadores de ojos con apariencia de lápices scripto, la lista es genial. Llama la atención el set de brochas con la figura retro de un lápiz mina, las esponjas recrean esas gomas de borrar que usamos durante décadas de estudio, día tras día. 

 

 

 

 

La colección también incluye una paleta con 31 sombras diferentes que tiene forma de Macbook, y no podía quedar fuera la mascarilla facial con el icono del oso de Moschino. Artículos plagados de colores fluor muy estridentes, todos en la línea de esta irreverente firma, que propone una paleta de colores exótica y fuera de los cánones y la neutralidad que abunda en la moda. Quizás no persigan el triunfo, pero sí la diversión. En esta dupla, Jeremy Scott y Sephora parecen apostar a contracorriente. 

 

Fue el propio Scott el que irrumpió en su Instagram con un llamado a sus seguidores: "tengo una noticia súper emocionante para mis beauty fans. ¡He creado una colección de maquillaje para Sephora! La colección Moschino by Sephora saldrá a la venta el 25 de abril online y en tiendas de Estados Unidos y Canadá, pero aquí hay un pequeño adelanto de esta, y está totamente inspirada en artículos escolares", escribía bajo la fotografía. Y además de los miles de likes, el llamado resultó tentador porque los artículos van desde los 8 a los 60 dólares. 

 

El Diseñador del Pueblo

“Quiero mi ropa para vivir, para salir de fiesta, para divertirse, para crear un momento”, con estas palabras arranca el documental que bajo el título “Jeremy Scott: The People’s Designer”, recorre toda la trayectoria del diseñador americano y que se puede ver a través de Netflix. Todo lo que imagina lo plasma y lo que plasma lo convierte en millonarios ingresos para Moschino. Es Jeremy Scott, el diseñador del pueblo, el responsable de la alianza con la empresa Sephora y que tendrá a todas las chicas revolucionadas con cosméticos con forma de útiles escolares.

 

Su postura, su rebeldía, su manera tan particular de ver lo que lo rodea inquieta: ¿Se puede estar a la moda a partir del mal gusto o de lo mainstream?; ¿Se puede crear tendencia ante lo que para muchos podría ser una gran tomadura de pelo?. Zapatillas con la cara de Tribilín, vestidos con forma de helados de barquillo, colecciones enteras inspiradas en Los Picapiedras y poleras con la cara de Shrek. ¿Quién se atrevió a tamaña osadía? Él, Jeremy Scott, el más irreverente de los directores creativos de las marcas de vestir en la actualidad, un estadounidense nacido en Kansas que no tiene nada de convencional. En 2013, se mudó a Milán. Ese año quedó a la cabeza de Moschino y el derroche de humor e incorrección no para hasta hoy. Mujeres con traje de noche con una vaca estampada o camisas de fuerza con el slogan “solo para fashion victims” en la espalda, cuentan entre los numeritos de la casa de moda italiana y Jeremy Scott le venía como anillo al dedo para esos afanes.

 

La primera colección para la marca se inspiró en la junk culture (cultura basura) y eso le dio una excusa para crear diseños inspirados en McDonald’s pero con aire a clásicos de Chanel, candados dorados y estampados de Budweiser y Bob Esponja. La segunda colección tuvo de musa a la muñeca Barbie en un empalagoso homenaje al rosado en todos los formatos posibles. Eso, hasta el lanzamiento de un perfume cuyo envase es un oso de peluche y la prensa se rindió a sus pies. Sus propuestas creativas mezclan el pop, el kitsch, los dibujos animados y, para algunos, el mal gusto. Tiene fervientes seguidoras en estrellas como Katy Perry, Miley Cyrus y Rita Ora. Incluso la propia Madonna lo incluyó en su desfile de celebridades que aparecen en el videoclip “Bitch I’m Madonna”. Lo que no busca Scott es pasar inadvertido. Ni en la moda y ahora en su incursión en el maquillaje está lejos que eso pase. Habrá que ver entonces, si su genial reinterpretación de la vuelta a clases, tiene el éxito asegurado.

 

 

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